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A lo largo de la historia han ocurrido accidentes aéreos de todas las magnitudes, hoy quiero compartirles uno bastante curioso que puede ser un buen ejemplo del cual podemos sacar varias conclusiones desde el punto de vista de la administración del mantenimiento.

El accidente del vuelo 17 de la aerolínea Emery Worldwide de carga nacional de EEUU que despegó del aeropuerto Reno-Tahoe el 16 de febrero del año 2000, termino con la muerte de sus 3 tripulantes unos minutos después de su despegue. Este caso me pareció bastante interesante al apreciar que la causa del accidente fue la omisión e inconsistencias en las labores mecánicas realizadas por personal no calificado contratado por la aerolínea 6 semanas antes de que ocurriera el siniestro. En un breve resumen, según la NTSB (Junta nacional de seguridad de transporte) de los Estados Unidos; un control del elevador (cola del avión) se desprendió en el despegue causando la disminución de las revoluciones de unos de los motores y la inminente pérdida considerable de la altitud. En palabras más coloquiales; al equipo de mecánicos se le olvido instalar un pin de sujeción de una tuerca que evitaba que se saliera el pasador que comunicaba el mecanismo de transmisión de movimiento desde la cabina hasta la cola de avión, un mecanismo netamente mecánico, que ocasiono que no se lograra mover la pestaña derecha de dicho elevador. Cuando el piloto intento estabilizar la posición con el control del avión, no logro hacer nada ya que todos los controles estaban totalmente bloqueados. A causa del evento, las investigaciones posteriores encontraron 100 inconsistencias en los programas de mantenimiento por parte de la aerolínea Emery Worlwide siendo inhabilitada para volar durante los meses posteriores. Finalmente la aerolinea fue a la quiebra.

De este ejemplo podemos  sacar varias conclusiones de los hechos:

1) Al contratar con un tercero el mantenimiento de la flota de equipos, la aerolínea debió asegurarse de que los perfiles de los técnicos fueran totalmente calificados para la labor.

2) El hecho de pagar un salario inferior a personal que no es suficientemente idóneo para la labor y generar algún tipo de ahorros puede ocasionar estos sucesos.

3) La omisión o falta  de procedimientos que sean  claros para labores específicas genera riesgos en la correcta ejecución de las actividades, ya que se opta por dejar a libre albedrío la forma de realizar el trabajo.

Estas tareas que requieren exactitud deben contar con procedimientos de paso a paso para que el mecánico atienda las recomendaciones y no omita pasos.

Este caso que mencione, puede suceder  de diferentes maneras y hoy no estamos exentos las personas que trabajamos con unidades externas de apoyo o de contratistas en el sector agroindustrial. Se pueden presentar fallas mecánicas, eléctricas o de instrumentación en nuestros equipos agrícolas. La generación de procedimientos claros, inspecciones periódicas, personal calificado y una interventoría clara, es la clave del éxito. Finalmente comento que es responsabilidad de quien está a cargo de cualquier flota, velar por la vida de los operadores, técnicos y externos.

Ing. Yeyxon Galarraga Rivera

@yeyxong

yeyxong@gmail.com   
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