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Admiro mucho aquella música carrangera o también llamada música campesina del maestro Jorge Velosa. Tuve la oportunidad hace unos años de escucharlo recitar poesía en un teatro en la ciudad de Pereira, donde con su trova campesina alegraba los corazones de las personas que escuchábamos aquellas rimas, que salían de un señor mayor, de barba y sombrero. Acompañaba su canto, con la guacharaca, tiple y requinto típico de un ritmo que el invento. De su voz se escuchaban historias  y con bastante cariño  hacia mención por el campo y  del  orgullo que sentía de su tierra Boyacá. Repetía sin cesar frases melancólicas  de no olvidarnos de aquel que labra la tierra, de  ayudar y de impulsar desde cada uno  el  apoyo hacia agro nacional. Personas como esta son las que te hacen sentir orgulloso de ser colombiano, me imagino que en alguna de sus presentaciones esperaba encontrarse un ministro, o un alto funcionario del gobierno que llevara su voz a los recintos donde se crean leyes y se decide por el futuro del país. Dudo que lo hayan escuchado y replicado con la misma energía que lo hacía en aquella época de diciembre. 

Hace algunas décadas (1983), después de descubrir en el país  el campo “Caño Limón”, un yacimiento con reservas de 1100 millones  de barriles, por allá por el departamento de Arauca; los políticos de turno, decidieron volver al  país petrolero, minero  y explotador de gas. Las políticas públicas fueron direccionadas a  impulsar la economía hacia la transformación de la vocación agrícola nacional, hacia la extracción recursos minerales y fósiles .Aunque se puede observar un crecimiento del PIB no mayor de 3%  de la economía nacional a los largo de 30 años, la curva es lineal y no exponencial y para la mayoría de personas hoy entienden  que en general  los programas sociales que se generan de los dividendos de la extracción son beneficiosos, pero también razonan que el país está endeudado y  que solo una pequeña parte de la población nacional  genera riqueza. ¿Qué hubiera pasado, donde se hubiera generado más inversión económica, técnica y tecnología en el campo como principal fuente económica nacional?

La generación de empleo del sector petrolero solo genera el 2% del total del empleo nacional, mientras el agro y la industria participaban con el 28%  para 2019. La explotación del campesino se limita a hectáreas de tierra distribuidas en pequeños  no mayor a 10 hectáreas que suman solo el 7% del  total de área cultivable. Debido a esto, el país importa 12 millones de toneladas al año de alimentos. En esta crisis esta decisión está afectando gravemente la economía nacional. Por ejemplo  el petróleo BRENT de referencia para Colombia  que cerró la semana a  US $ 22,07, lo que pone a percibir a los colombianos  menos dinero por parte de Ecopetrol. Se estima que las utilidades netas de la empresa bajen entre 52% y 65%  en este año.

Para terminar quiero recordar esta frase como lo decía el maestro  Jorge Velosa en una de sus canciones: “Soy hijo de campesinos y lo digo con orgullo, campesinos son los míos como lo han sido los tuyos. Que vivan los campesinos y que los dejen vivir, que el campo sin campesinos existe sin existir”

Ing. Yeyxon Galarraga Rivera

@yeyxong

yeyxong@gmail.com
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