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Acabo de leer una Columna titulada “Cofres viejos” de Juan Estaban Constain publicada en el periodico El Tiempo, describe la historia de los libros y su viaje alrededor de los tiempos. Según Mario Levrero famoso escritor uruguayo estos instrumentos de comunicación creado por el hombre se nos meten en el alma y la trastornan, la hacen feliz.

La escritura procede de 3000 a.C y se le atribuye a los sumerios, y posteriormente lo adoptaron los egipcios, representando símbolos con el fin de controlar bienes y mostrar poder; al intentar explicar tantas ideas en la escritura, la representación de figuras se volvió compleja, y se optó en la mayoría de las culturas por representar los sonidos que se emitían al hablar, creando símbolos más sencillos de entender, de allí se creó el abecedario. Los chinos conservan las figuras, y no crearon abecedarios, es por ello que su escritura tiene mas de 50000 caracteres.

El hecho de leer un buen libro te lleva a un universo más allá de su silla y escritorio en tu aburrido turno de 8 horas en el trabajo, crea imágenes en tu mente de las historias contadas y en mi caso, te hace sentir otra persona,  te sientes protagonista de aventuras. Particularmente me hubiera gustado ser mejor lector, entender el mundo con varias perspectivas y ser crítico de los sucesos que nos pasan como sociedad. La educación cambia sociedades, América hace apenas 500 años fue colonizada y empezó el camino de entrar en un mundo ajeno al de los imperios conocidos, las demás sociedades nos llevan miles de años, por ejemplo como lo mencione en el caso de la escritura; aunque no por ello es una excusa de que irnos de fiesta es cuarentena es factible  o que  darle bolillazos en la cabeza a algún joven que no cumple la norma es válido.

La educación como la lectura transforma pensamientos y contribuye a formar personas que puedan servir a un mundo en crisis. El desarrollo de respiradores mecánicos y la búsqueda de una vacuna efectiva contra pandemias en las universidades es un ejemplo claro de lo que hace la academia. Realmente lo anterior es la manera de construir un verdadero país.  Finalmente pienso que a las personas se les debe dar educación gratuita hasta un nivel universitario y evitar en tiempos normales subsidios que lo que vuelven es a las personas más dependientes del estado.

Yeyxon Galarraga Rivera 

@yeyxong

Yeyxong@gmail.com
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2 comentarios sobre “El placer de un buen libro

  1. Los subsidios no significan dependencia del estado. La educación debe ser gratuita efectivamente, pero tienes una contradicción en lo que hablas, además no está mal recordar quien recibió un subsidio durante toda la carrera y si cree que está mal… quizá no ves todos los cambios que ha traído para su existencia.

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