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Una de las herramientas contables básicas, debe ser el estado de resultados o estado de pérdidas y ganancias. De este análisis se desprende indicadores financieros importantes (De liquidez, actividad, endeudamiento y rentabilidad) que soportan decisiones  de mayor inversión o de endeudamiento. Aquí vamos hablar de algunos.  Por un lado,  hablemos de los indicadores de rentabilidad que son los más usados. La diferencia entre el ingreso por venta y el costo de  la venta  se llama  La utilidad bruta, y  son  en resumen los ingresos que percibe el taller por las ventas realizadas de un producto o un servicio.  Al realizar  la división entre la utilidad bruta y los ingresos, obtengo el margen bruto. Para un taller, el ideal esta entre 50 y 60%. Entre menor sea el valor, será mucho mejor.

Los gastos operacionales de administración y de gastos de venta que son fijos en su mayoría fijos, y que exista venta o no, se deben pagar hacen parte de la utilidad operacional. Al restar la utilidad bruta y los gastos, obtenemos dicha utilidad la cual debería estar entre el 15 y 30%, analizando solo mano de obra.  Por cada 100 pesos que se venda le deberían quedar entre 15 y 30 pesos al taller. Finalmente si a esta utilidad operacional, le resto los gastos financieros  y le sumo algún ingreso financiero existente, se obtiene la utilidad Neta, que por supuesto debe ser un valor positivo. De no ser así, deberías fijarte y preguntarte porque tus gastos y tus costos  son mayores que tus ingresos.

Hablemos del grupo de indicadores de liquidez, la más usada es la  razón corriente;  son los activos corrientes sobre los pasivos corrientes. Este habla de cuantos pesos por cada 100  tiene la empresa para cubrir las deudas y la operación de las obligaciones de corto plazo. Su valor debe ser mayor a 1. Y un indicador de endeudamiento muy común es el de endeudamiento total que se obtiene dividiendo el total de pasivos sobre el total de los activos , que máximo debe ser 60%, ya que si supera este porcentaje tu nivel de endeudamiento es superior a la cantidad de activos que tienes para responder a esta deuda.

En esta columna solo quiero dejar la duda  de revisar e implementar dichos indicadores de gestión a la labor administrativa, entendiendo que el dueño de la empresa espera un retorno de su inversión, y que la manera de  generar dividendos consiste en realizar seguimiento a estas herramientas financieras. En algún momento discutíamos la importancia de los proveedores de servicio en los talleres, para este caso, la labor del contador  es más que obvia. No se debería contratar a un profesional de estos, cada año, únicamente por atender a las obligaciones tributarias existentes; debería existir un seguimiento trimestral no a todas las variables, pero si a las más representativas que permitan tomar decisiones financieras y construir estrategias para mejorar los procesos empresariales, optimizando recursos  y evitando una baja liquidez del negocio. Yo recomendaría que cualquier administrador de un taller de mecánica debería conocer aspectos generales de la contabilidad y las NIIF, y un conocimiento básico en la interpretación de los estados financieros para entender de lo que el contador está hablando. Cuando se está en una empresa mediana o grande (activos superiores a 5000 SMLV), pensaría que un administrador de taller, no tendrá mayor aporte a la elaboración de estos indicadores;  pero tiene incidencia  por ejemplo en los valores que se presentan en el estado de situación financiera por activos corrientes correspondiente a inventario que el área maneja y la responsabilidad de la rotación eficiente  de ese inventario.

Ing. Yeyxon Galarraga Rivera

yeyxong@gmail.com

@yeyxong
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